El mandarido amateur cumple 3 años de funciones

Este blog ha quedado para ser una bitácora de nuestros aniversarios de bodas. Hoy le toca el turno al post del tercer año.

Es cursi y es trillado pero “qué rápido que pasa el tiempo”. Un año no es nada pero puede servirte para aprender mucho, más aún en una relación que involucra la convivencia diaria de dos animales medio racionales.

No soy perfecto, ella no es perfecta y eso no es malo más bien ¡es perfecto! Pero creo que hemos ido limando de a poco nuestras imperfecciones, acoplándonos, aprendiendo mutuamente, retroalimentándonos. Y en este aprendizaje continuo te vas dando cuenta, como mandarido, que escuchar es una cualidad importantísima que las mujeres buscan y necesitan en un hombre.

¿Cuál es el problema? el estimado lector masculino ya lo sabe: los hombres no tenemos el chip configurado para escuchar y procesar lo que nos entre por los oídos y que tenga una frecuencia de voz femenina especialmente cuando el encabezado del paquete de datos que contiene al mensaje del ser de Venus no está relacionado ni con comida, el deporte de tu preferencia, juegos de video (o temás tecnológicos, películas de acción, etc), carros o sexo.

Es así que este año he intentado hackear un poco el chip y prestarle más atención a lo que dice mi esposa. Es difícil, largo, nunca lo lograrás del todo pero es posible avanzar en ese aspecto. Al inicio realmente no la escuchaba si me hablaba de la ropa que había visto, de lo que había comprado en el minimercado, de lo que teníamos que comprar para el aseo de la casa, etc. Luego tampoco la escuchaba pero generé un reflejo condicionado, creé un diccionario con algunas palabras como “ah, sí, bonito, ajá, me parece bien, ¿y después?, qué bueno” y un script al azar las elegía para irlas pronunciando mientras ella me contaba algo.

Pero no puedes seguir así, tarde o temprano se darán cuenta o tú mismo metes la pata y te haces descubrir. Por ejemplo:

– (Oh, la Joy se ha comprado aretes nuevos. La voy a sorprender comentándole que le quedan bien para que se de cuenta que sí le pongo atención a esos detalles) Están lindos tus aretes nuevos, te quedan muy bien ¿te los compraste ayer?

– ¡Ves que nunca me escuchas! la semana pasada te conté que me los compré e incluso te los mostré.

Es así que el hackeo del chip debe ir acompañado de un cambio de firmware también y ahí es cuando recién inicias a escucharla.

No importa si alguna cosa no te interesa, te aburre o no conoces los términos que las mujeres se inventan para llamar a las cosas (y ni topemos el tema de los colores, los hombres sólo conocemos 8), aprende a escucharlas porque a la larga si ven que no pueden contarte esas cosas aparentemente sin importancia luego podrían terminar sin contarte cosas realmente importantes y decisivas.

Básicamente ese ha sido mi gran avance en este año. Además nos queremos mucho, nos respetamos, nos preocupamos el uno del otro, estamos esperando nuestro primer hijo y nos reímos, siempre nos reímos. Ese sigue siendo mi consejo al igual que el año pasado y lo reproduciré exactamente igual: reír es lo mejor, nunca hay que perder la espontaneidad y la capacidad de hacerse reír mutuamente.

¡Felices tres años Joy! gracias por ponerle luz, orden y amor a la vida de este panzón que te quiere mucho.

El Nego y la Neja

(Foto robada de la cuenta de Facebook de la So)