No, gracias

Después de una pesada y patética campaña electorera estamos a pocos días del famoso referéndum. Yo voté por Correa y en el fondo creí en su propuesta, quise hacerme a la idea que un cambio, una “revolución” era posible bajo su guía, también voté por el Sí cuando nos preguntaron si queríamos que se instaure una Asamblea Constituyente y luego incluso hasta voté por alguno de los candidatos a asambleístas de la lista 35.

Hoy, en cambio, sólo veo una opción posible para la elección del domingo que se aproxima: NO, un no recalcado, en negrita, repisado, nada de “bla y mil veces bla” que más parece ser la advertencia de que algunos votos se multiplicarán por mil, por si acaso los indecisos a última hora les compliquen las cosas a los súbditos de su majestad ojiverde, furibunda y megalomaníaca.

La Asamblea empezó mal y terminó peor, parió una Constitución que aunque tiene una que otra vaina buena (si quitamos el romanticismo y la ñoña rosa lírica que abunda en muchos artículos) no justifica a las mañas, amarres, imposiciones, apuros, incongruencias, omisiones, redundancias y acomodos que sí, terminarán con todo eso mismo que se hizo en el 98 para hacer una Carta Magna a la medida del PSC, DP e ID pero que ahora confeccionarán bajo pedido una Constitución para el rey del PAiS (el movimiento, no nuestra patria).

Como resultado de haber absorbido durante toda mi vida una democracia de la “partidocracia” soy un típico ecuatoriano, vago y cómodo, por eso no alcancé a leer todo el proyecto de Constitución (bueno, también porque soy ocupado y prefiero mil veces ver Heroes, House o Fringe a leer algún artículo en el que tuvo algo que ver gente como Iván Rodríguez, por ejemplo), y con lo no tan poco que he leído podría enumerar todo aquello que respaldaría mi voto, pero no lo haré.

El correísmo también nos ha afectado a quienes no somos fanáticos del cada-vez-con-menos-pelo Presidente, tanto así que yo también votaré impulsivamente y con “pasión por la patria”. Votaré NO porque el MPD me cae como patada en las bolas.

El Presidente Correa (cuando estaba en campaña, claro está), juró y prometió que acabaría con el secuestro de la educación pública en el Ecuador, y hasta hizo entender que no se ahuevaba y decía con nombre y apellido al secuestrador: el Movimiento Popular Democrático. ¿Y? ¿Qué pasó? al final o se les ahuevó a los del MPD o se dio cuenta que no le valía pelearse con aquellos que arrastrarían votos de la UNE, FEUE y con la mamarrachada del voto facultativo para menores de 16 en el futuro también a esos grandes líderes de gente tolerante, culta, preparada y capaz como son los de la FESE.

NO, porque el socialismo está muerto y en verdad nunca estuvo vivo.

NO, porque no quiero que una sarta de aprovechados MPDistas e izquierdosos que toda su vida han sido resentidos sociales y con hambre atrasada estén en la troncha gobiernista.

NO, porque el SÍ será idéntico a lo que ya viví pero ahora con nuevos caporales.

NO, porque quiero tener la libertad de por lo menos soñar en tener dos carros o una super computadora por sudarme el alma trabajando y no estar bajo los designios del rey que -con quién sabe qué parámetros- decidirá lo que es una repartición equitativa de bienes.

NO, porque los presidentes graciosos, chabacanos y populistas no son lo que necesitamos (¿ya se olvidaron de Bucaram?)

NO, porque no quiero pasar de tener 5 presidentes en 10 años a tener uno sólo por 15.

NO, porque no quiero que en papel me garanticen mil y un derechos para que luego con una orden de su majestad me dejen sin derechos constitucionales sólo porque le caí mal.

NO, porque no hay nada más desubicado, cuadrado, patético y quinceañeramente romántico que tener un afiche del Che Guevara en el cuarto (o peor, en la oficina) y andar diciendo “hasta la victoria siempre” o “patria, socialismo o muerte”.

NO, porque todavía estamos en un país libre y puedo elegir lo que para mí es la mejor opción.

Respect.

P.D. Muerte a los Gutiérrez, UDC, Alvarito y la cúpula de la Iglesia. Por su culpa (y la multi millonaria parafernalia propagandística del Sí pagada con fondos públicos) ganará el Sí. Si no van a ayudar, no estorben.