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El museo del buen gusto

Cada vez que pasaba por la avenida Coral, cerca del redondel del colegio Bolívar, y veía el letrero de un salón de belleza que tenía por nombre «Maykol» recordaba que este post estaba pendiente.

Para cuando con la Joy salimos a hacer el recorrido por el pueblo a recopilar las fotos para este post-museo, el salón de belleza ya no existía, por lo menos ya no en ese lugar, y el letrero tampoco estaba. Aún así, con esa pieza faltante, el post no podía seguir pendiente, es así que hoy pongo a su consideración la colección que da vida a este museo del buen gusto y que se encuentra en exposición urbana permanente y gratuita en las calles de este páramo norteño.

Y con la falta del salón de belleza «Maykol» lo más cercano que encontré para reemplazarlo fueron los «Víveres Carolain»

Viveres Carolain. No me sorprendería que Carolain tenga un hermano que se llame Brayan o Shampier.

Parece que lo «in» es ponerle al negocio el nombre de uno de los hijos o nietos, y como si eso no bastara también hay que poner su foto en el rótulo.

Cabinas Ivoncita

Cabinas Ivoncita. No podían desperdiciar las fotos de la primera comunión.

Comercial Dayana's

Comercial Dayanas’s. Dos fotos, por si acaso no quede claro quien es Dayana.

Comercial Martín

Comercial Martín. Pobre Martincito, ojalá en 15 años ya no esté el rótulo para evitar ver su foto en paños menores expuesta al público.

Domecell

Domecell. Empieza la Dome-manía.

Dome Frutty

Domefrutty. ¿Vieron? toda una franquicia.

Mega center shopping Steven

Mega center shoping Steven. No, no es «shopping» es «shoping», ¿quiénes sómos nosotros para discutirles su nivel de Inglés?

Pero también hay los que no se dejan llevar por las imposiciones de la moda en rótulos.

Farmacia Rayo's

Farmacia Rayo’s. No sé si los dueños serán de apellido Rayo, pero aún así parece el ¡rayos! de un episodio doblado de Batman (como en «¡rayos Batman!, se me acabó el repelente para tiburones»)

Mundiplast

Mundiplast. Por lo menos no le pusieron Plásticos Klevercito o algo así. Ah, y también hay cabinas telefónicas. Plasticabinas.

Musicalia

Musicalia. Me late que el diseñador que hace los trajes para Angel Guaraca pudo haber tenido algo que ver con este rótulo. ¿Hay algo con más «clase» que tener a Rambo, El Chavo y Terminator juntos en un letrero?

Cabinas. Así, a secas ¿para qué un nombre, un logo o querer establecer una imagen comercial? Hay un montón de rótulos como este, pero hay algo que me hizo elegirlo.

¿Vieron? ¡Un teletubbie! Definitivamente si vemos una modelo abrazando el muñeco de un teletubbie y hablando por teléfono lo primero que se nos viene a la mente es un local de cabinas ¿verdad?

El mul-T-lock del siglo XXI

Bus con candado

Y si logran romper el candado, adentro los espera un pitbull.

¿El graffiti de unos zurdos inseguros recién salidos del clóset?

Los zurdos

¿Surdos? creo que son diestros que pretenden ser zurdos, y al escribir no están seguros si la S y la Z se escriben igual con cualquier mano.

20 thoughts on “El museo del buen gusto”

  1. jajaja, ay mi rey!, déjame felicitarte ya que por fin, luego de más de un mes y medio por fin te decidiste a postear las fotitos que tanto trabajo me costó tomar desde el medio de las calles mirando de reojo que no me atropelle un carro 😛

    Y, por último, quiero agregar, que, publicidad como esa, es la que me provoca a diario esa sensación de calambre al ojo que, espero, algún día, termine 😀

    jvv.

  2. más de una vez me he encontrado con infantes en letreros. desde que la gigantografía y el photoshop ya son «de todos», se encuentra cualquier cosa.

    lo que he notado en quito es como ultimamente las cabinas telefónicas intentan imitar la imagen comercial de andinatel.

  3. Alguna vez vi una panadería así, por la mitad del Mitad del Mundo, creo que via a Mindo, no me acuerdo. Se llamaba «Sebastiancito», panadería Sebastiancito. Cutrísimo.

  4. Je je je, me he reído un montón con este post, aunque viéndolo desde el ángulo no tan amable, sí creo que es un abuso andar carteleando con fotos de menores de edad, que como sabemos tienen que ser protegidos. Muy chévere encontrarme este blog, regresaré!

  5. Ya lo jodistes al Ludo, vistes como eres? para esto nos haces esperar tanto?

    Despues de todo esta bacana la recopilacion de los carteles, asi no vamos acostumbrando para cuando viajemos a Tulcan, y nos ahorramos un buen ataque cardiaco.

    Donde esta el icono para invitarte un trago?
    perdon, crei que estaba en Pitonizzalandia.

  6. Jajaja y aún faltan muchos letreros como los publicados que he visto en mi querida Tulcán city, aparte hay graffitis que me han hecho reír bastante…. como uno por la av. Tulcanaza que dice: Phohibido orinarse en esta pared… CABR**ES (pero toda la palabra jajaja). Felicitaciones por el blog, está chévere para quienes extrañamos nuestra ciudad… y todo por los malditos estudios universitario jejeje.

  7. Está un «cague» de risa el fotoreportaje. Déjame decirte que los alumnos de 1er curso del colegio Benalcázar de Quito guiados por un profesor, hicieron una recopilación de las incontables faltas «horrográficas» que hay en los letreros de la ciudad de Quito. Escuché la noticia en la radio pero no pude ir a la expo. Ojalá encuentre en internet las fotos porque aquí en Quito hay unos letreritos con una ortografía digna de una galería de op-art. Bueno, apropósito de esto, vi en una galeriá en el centro de quito una exposición de fotos de los letreros de los locales de comida. El uso de colores chillones abunda. Ese tipo de letreros (ej. una «tripamishqui» con un fondo rojo neón y unas letrotas negras dentro de una estrella de explosión amarilla. Toda una oda a la exquisitez y el buen gusto popular) también abunda aquí en Quito dentro de los mercados o en los salones de barrios como el Comité del Pueblo o Guamaní. Una vez más felicitaciones y busquen también el internet a ver si encuentran algo de eso.

  8. Está un «cague» de risa el fotoreportaje. Déjame decirte que los alumnos de 1er curso del colegio Benalcázar de Quito guiados por un profesor, hicieron una recopilación de las incontables faltas «horrográficas» que hay en los letreros de la ciudad de Quito. Escuché la noticia en la radio pero no pude ir a la expo. Ojalá encuentre en internet las fotos porque aquí en Quito hay unos letreritos con una ortografía digna de una galería de op-art. Bueno, apropósito de esto, vi en una galeriá en el centro de quito una exposición de fotos de los letreros de los locales de comida. El uso de colores chillones abunda. Ese tipo de letreros (ej. una «tripamishqui» con un fondo rojo neón y unas letrotas negras dentro de una estrella de explosión amarilla. Toda una oda a la exquisitez y el buen gusto popular) también abunda aquí en Quito dentro de los mercados o en los salones de barrios como el Comité del Pueblo o Guamaní. Una vez más felicitaciones y busquen también el internet a ver si encuentran algo de eso .

  9. Me encontraba divagando por la red cuando encontré tu blog, el cual por cierto me gustó bastante, te felicito definitivamente gocé bastante con esas fotos tan peculiares…

  10. ja ja ja ja estuvo bueno y s verdad k ultimamante se pasa la gente en hacer sus letreros cosas como esta m hacen reir y m kitan l estres de tanto trabajo ah y para terminar x mi casa hay una fereteria k c llama CANDO-FER ya k son de apellido cando y su hijo de nombre fernando pero mas antes yo pensaba k era x k vendia CANDADOS X LO K ERA CANDO

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