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La serie animada original empezó a emitirse en gringolandia allá por 1984, lo que significa que al Ecuador llegó posiblemente dos o tres años después, o sea todavía alcancé a ver Transformers (la primera generación, los “propios”) en los años ochenta, en el siglo pasado.

Una película de los Transformers obviamente causaría en mí gran interés por verla y, como la gran mayoría de quienes vimos la serie animada original y nos enteramos por internet de la noticia, desde el año pasado estaba al tanto de alguna noticia o chisme sobre la película.

Por cuestiones logísticas ví Transformers en los Supercines de Quito y ahí llegó mi primera queja: solo tenían la versión en Español… Bueno, a aguantar, además nunca ví la serie animada en su idioma original así que no me perdería de mucho (como la voz de Optimus Prime que la hacía el mismo man que la hizo en los dibujos animados). Y al tratarse de una película orientada a público infantil, juvenil, familiar y apta para todo público uno no puede esperar un gran y profundo contenido de guión e historia que justifique escuchar la peli en el idioma en el que fue pensada y hecha.

Dejando de lado el hecho de ver la película en Español aparecen más quejas todavía (y algunos pros también):

– Bumblebee TENÍA que ser un maldito volkswagen. PUNTO. Si Chevrolet pagó más por estar en la película no me importa, además qué es esa huevada de hacerlo mudo, eso de hacerlo hablar usando la radio, no sé, no me convenció.

– El detalle del ambiental colgado en el retrovisor de Bumblebee con forma de abejita dulce y tierna con la palabra Bee-otch, si me pareció bueno.

– En cambio el detalle del “To punish and slave enslave” en el carro patrulla decepticon me pareció demasiado ingenuo, infantil, forzado y turro.

– La pelada: excelente.

– El man y su típica cojudez estuvieron bien, además los protagonistas deben ser los robots, bwajaja.

– La historia y el guión: también con cojudeces, pero estamos hablando de una película basada en una serie animada pensada para infantes a mediados de los ochenta. No se puede pedir más.

– Los robots: no me gustaron. Mucha huevada, demasiada cosa, puntiagudos por todo lado, no me convenció su concepto de Transformers “modernos”, en los dibujos animados eran mucho más sencillos. ¿Menos es más?

– Las escenas de “acción” demasiado rápidas, si van a usar “lo último” en efectos visuales y animación computarizados por lo menos den chance de ver qué tan bien lo hicieron. Creo que desde que vieron Batman Begins ahora creen que una escena de pelea y acción es mejor entre menos se puede ver.

– Las transformaciones de los robots valieron… Sí, valieron caca de elefante con diarrea. Tenían que ser transformaciones más detalladas, ver donde mierda se van las llantas, la cajuela, la sirena, los faros, el parabrisas yo que sé, no una mierda de transformación de 2 segundos de duración (y casi que todos al mismo tiempo).

– Ahora que me acuerdo, eso de ver la película en Español puede hacer que uno sea testigo de las soluciones estúpidas hechas por los encargados del doblaje, como hacer que “Sucre” (si no han visto Prison Break, es su problema, no me acuerdo el nombre del man en la peli… además lo matan, creo), un latino, hable partes en Inglés y los demás le digan que hable en Español porque ellos no entienden Inglés ¿qué carajos?

– Megatron, oh Jebús ¿qué hicieron con Megatron?. Esa fue una decepción de la que no salgo desde que ví los primeros dibujos que mostraban como sería el lider de los Decepticons en la nueva película. ¿Qué carajos hicieron con Megatron? en la serie original se transformaba en una pistola que el robot con el cassette en su pecho usaba para disparar a los Autobots (sí, también ridículo pero yafs más ridícula era la nueva pinta de Megatron, pura “espina” metálica, parecía un robot malo cualquiera, nada en especial). Y ¿qué mismo era Megatron, un X-wing?

– Optimus Prime (en la versión de la peli en Español) nunca dijo “Autobots, transfórmense y avancen”. Cuando el cliché debía aparecer, lo dejan de lado.

Yo me esperaba algo más fiel a mi recuerdo infantil ochentero y nostálgico, pero tampoco es que haya estado tan mal. No da sueño, causa un par de risas y es entretenida.

Calificación: ARHMAMNRMRIPB (algo ridícula, hacen mierda a Megatron, no respetan mis recuerdos infantiles, pero buena)

Anuncio – Proyecciones y conversatorios de anime

En vista que nunca actualicé unos cambios que debía hacer en el sistema de Google Ad Sense y no solo que ahora ya no hago ni un centavo mensual sino que perdí el par de miles que tenía acumulados en esa cuenta, me he decidido por implementar una publicidad más personalizada y con targets más enfocados y localizados*.

NK Anime está organizando una serie de eventos que se llevarán a cabo los terceros martes de cada mes. El primero de estos eventos será el martes 17 de julio del 2007 en el Café Libro a las 5 de la tarde.

En esta primera actividad el conversatorio** será “El mundo del manga y el anime” y se proyectará “El castillo herrante de Howl”

Martes de anime

*Iránfs para que crean que la publicidad por este medio funciona.
**Sigo insistiendo en que esa palabra no existe y no debería usarse.

¿Misión Cumplida? – Corto 3D

Soy inconstante, bastante. Pero tambien soy apasionado, bastante. Esta mezcla hace que por cortos períodos me dedique de lleno a alguna actividad en particular y luego la deje para dedicarme a otra. De uno de esos períodos de apasionamiento viene la animación que hoy encontré y que ya daba por perdida. Es un pequeño corto animado 3D de un poco más de un minuto de duración que hice talvez en el 2003 para presentarlo en el Festival Premios del Público organizado por la fundación Octaedro, lo inscribí en la categoría de “1 minuto”, en esta categoría los cortos presentados debían durar exactamente eso, 1 minuto. Bueno, me pasé 15 segundos del tiempo (entre el conteo inicial y los breves segundos mostrando “Fin”) pero igual me lo aceptaron. Quedé segundo en esa categoría aquella vez, no pude ir a ninguna de las presentaciones así que no puedo decir qué tal estuvieron los cortos de la competencia.

En verdad no soy tan inconstante ya que mis primeros pininos en animación 3D ya vienen desde el año 1999 posiblemente cuando empecé con un programa que se llamaba True Space (en realidad empecé con uno mucho más sencillo pero no recuerdo el nombre) y poco a poco iba averiguando y aprendiendo hasta que me llegó el apasionamiento y por un par de semanas o meses, yo qué se, me dediqué casi de lleno a aquello. Talvez el apasionamiento es el inconstante, y es el que me viene a intervalos, pero ni así porque apenas me “desapasiono” de algo y ya me meto de cabeza en otra cosa sin dejar nunca algo completamente de lado y abandonado.

Viéndolo así no es tanto inconstancia sino un apasionamiento permanente pero con direcciones y enfoques variables. Ahora cuando se me ocurre querer hacer muchas cosas, todas a la vez y con el mismo apasionamiento es cuando llegan los problemas, la falta de tiempo y la desorganización.

Ahora ando apasionado con la procrastinación, jejeje.

Sin más, aquí les dejo el videito. Elegí espermatozoides porque me parecieron sencillos para hacerlos en 3D (sí, la vagancia, practicidad y comodidad también son permanentes y constantes en mi personalidad).

Gordito sabroso y bestia insaciable

A veces soy pésimo para recordar nombres, por ejemplo en no-me-acuerdo-qué-semestre en la Universidad teníamos un muy buen profesor de Ecuaciones Diferenciales, recuerdo su cara, recuerdo sus clases pero no logro acordarme su nombre, talvez porque solo lo conocíamos como “El Horroroso”.

Así lo conocíamos y no porque haya sido feo o algo por el estilo sino porque su palabra favorita (por no decir la única) para referirse a alguna barrabasada matemática cometida por sus pupilos era “horroroso”. ¡Horroroso, horroroso! gritaba cuando en el pizarrón, cuaderno o examen se encontraba con algún número, procedimiento o razonamiento que se iba en contra de la lógica y de lo que pretendía enseñarnos.

Era un buen profesor, lo repito, es así que el apelativo de “El Horroroso” se lo decíamos en buena onda y hasta con cierto dejo de respeto, admiración y una pizca de cariño.

En mi grupo íntimo y cercano de amistades es muy común tratarnos con frases como “gordo marica” “qué fue cabrón” “habla, careverga” “enano bruto”, en fin como en todo grupo de amigos. Y estoy seguro que si alguien que habla así con sus panas seguirá tratándolos en la intimidad y familiaridad de esa manera aunque llegue a ser presidente.

Pero ahora sí, que todo un Señor Presidente de la República venga a decir que todos los que hacen prensa son unas bestias salvajes porque según él le llevan la contraria por las santas, o tratar de “gordita horrorosa” a alguien que no le ha dado la confianza para eso, con un afán claramente discriminatorio y de insulto, todo eso en un evento público; ya es otra cosa completamente diferente.

Y para colmo, si yo no estoy de acuerdo con lo que está haciendo “Su Majestad” Correa, si ya me empieza a virar el hígado, ni siquiera puedo decirle que no me gusta como está actuando, que se vaya a la casa de la Belga y hacerle dedo porque el riesgo de terminar en cana es grande. Considero que la posibilidad de decirle a alguien, quienquiera, que no me cae bien, que se vaya a la mierda y hacerle dedo porque me cae a la quinta arruga de la bola izquierda es un derecho de expresión y de libertad que supuestamente un régimen tolerante y democrático debería garantizarme. Puede ser ofensivo y podré quedar mal, sí, pero no estoy injuriando ni acusando de nada que no pueda comprobar a nadie, simplemente es una muestra de mi descontento e inconformidad que hasta es muchísimo más civilizada que salir a lanzar piedras contra propiedad pública (que a la final es nuestra, de todos), o peor aún privada, con mi rostro cubierto supuestamente con los mismos pretextos.
Yo voté por el Sr. Correa y hasta cometí la tontería de votar sí para la Asamblea Constituyente. Como muchos esperaba una pizca de sabiduría y alguito de liderazgo del bueno, pero cada vez todo lo que hace nuestro Presidente se aleja de las esperanzas que no pocos depositaron en él, con su voto.

Me han dicho gordito sabroso y hasta han considerado que soy una bestia insaciable. Pero si tratar de estar de acuerdo con la lógica y tratar de llevar al sentido común como bandera es ser una gordita horrorosa o una bestia salvaje, entonces qué carajos:

Yo también soy una bestia salvaje.

Porque la Patria ya es de todos… los lamebotas de Correa.

Bestia salvaje

Iniciativa “yo también soy una bestia salvaje