Y arranca la segunda temporada de Radio 04

Radio 04

Luego de varios meses sin haber entrado al panel de control del blog del programa y sin estar preocupado ni tensionado preparando los programas de cada semana, Radio 04 vuelve al ruedo.

Un nuevo diseño para el blog, y un par de nuevos detalles como el formulario de sugerencias para futuros invitados al programa y la sinopsis del invitado semanal en los posts promocionales son algunas cosas nuevas que se han implementado.

Ahora Radio 04 viene blogueanroleando y con la perspectiva de invitar a pensar fuera de la caja.

La segunda temporada de Radio 04 en sus podcast-tiendas favoritas desde el jueves 1 de marzo del 2007.

¡It’s alive!

De imágenes y soundtracks

Isabelle

La imagen que acompaña a este post es extraída de una escena de la película The Dreamers de Bernardo Bertolucci. Personalmente la considero una imagen sencillamente hermosa y genial. Originalidad y simpleza en una escena que logra quedarse en tu cabeza sin requerir mucha parafernalia ni elaboración.

La imagen precisa en el momento adecuado y con la música perfecta pueden completar uno de esos recuerdos difíciles de eliminar. Es así que esta imagen, o la versión de Michael Pitt and the Evil Twins Twins of Evil de “Hey Joe” original de Jimmi Hendrix (canción parte de la banda sonora de la película en cuestión), o mejor aún: la imagen y la canción juntas ahora generan el recuerdo de uno de esos momentos Kodak x-rated inolvidables mezcla de ternura y pasión, de belleza y brutalidad.

P.S.- Y no, esto no tiene nada que ver con que sea 14 de febrero, una pinche coincidencia nomás, pero igual: ¡happy bloody valentine!

Haciendo de un engranaje más en el mecanismo de la corruptela

– Buenas tardes, papeles por favor
– Buenas tardes, tenga jefe
– Mmmmhh, cuádrase más adelante
(Cha madre, me jodí, y mi papá si me dijo)

– ¿Cuánto pagó por esta licencia?
– Esteee, eh, uhh, doh!… es que es una copia nomás
– Su cédula por favor
– La dejé en el carro, ya se la traigo
(Arghhhh, ¡malditas impresoras baratas!)

– Mmmhhh, lamento mucho señor tener que decirle que lo que usted está haciendo es falsificación de documentos públicos y eso es penado por la ley. Atención, central, central, confirme si el patrullero solicitado para llevar a los detenidos con licencias falsas está en camino…
– Pero jefe, le explico…
– ¿Qué me va a explicar, sabía que usted es la tercera persona con documentos falsificados que hemos detenido en menos de una hora?
– Lo sé, legalmente y formalmente ese es un documento falso, no se lo niego pero permítame explicarle

Y le expliqué que en el último asalto que sufrí perdí mi licencia y todavía no la había renovado. El lunes supe que el martes tenía que viajar hasta Milagro entonces por “seguridad” cogí la licencia de mi papá, la escaneé, le cambié la foto y las fechas de caducidad y de primera emisión (la pereza impidió que realice el cambio de nombres e info completa), la imprimí y la hice plasticar “tipo licencia”. Pero en el fondo tenía toda esa chabacana seguridad que nadie me pediría papeles en el viaje. La noche antes del viaje le mostré la falsificación a mi papá y me dijo que en esas condiciones mejor no maneje, que con esa huevada hasta él podría salir afectado.

Qué equivocado estaba yo y que profético fue mi papá. La afilada y entrenada mirada del agente de turno detectó inmediatamente la falsificación del documento y ahí estaba yo, jodido y esperando algún desenlace mientras quien venía haciendo de copiloto intentaba contactar con algún alto jefe de tránsito para que interceda por mí. Mientras la llamada de auxilio era hecha por mi compañero y mientras el agente volvía insistir por radio para que envíen el patrullero ví al otro pobre (él si con una licencia profesional falsa, no como la mía tipo B nomás) que estaba en igual condición que la mía y que creo alcanzó a leer en mi mirada: “te jodiste pana, si nos vamos a cana tú serás mi perra”.

– Jefe, yo lo entiendo, me pongo en su lugar y créame que lo entiendo, pero quiero apelar a usted no en su condición de (no digas chapa, ni digas chapa)… policía sino como persona, por humanidad ayúdeme, creo que podrá afirmar que no lo hice de mala fé o para cometer deliberadamente algún otro tipo de delito.
– Eso sí, no lo ha hecho de mala fé, estoy de acuerdo en eso. Pero también usted estará de acuerdo conmigo en que lo que aquí tenemos es un caso de falsificación de un documento público, y eso ni siquiera ya entra en cuestiones de tránsito, eso ya es algo penal.
– Así es jefe, yo no le estoy negando la falsificación pero le he dado mis razones para hacerlo, ayúdeme de alguna manera.

Y el agente seguía firme en su postura de mandarme detenido en el patrullero que todavía no llegaba. Hasta que vino el milagro…

– Verá, le voy a ser sincero. Hoy en la mañana cogimos a otro caso de falsificación, lo llevamos detenido y ya allá con mi coronel ni por los 400 dólares que le ofrecía logró salir. Entonces cualquier cosa hay que resolverla aquí, antes que lo lleven y mi coronel no va a aceptar menos de 200 y dejo a su conciencia que nos de algo aquí para la merienda a los 3 compañeros y a mí.
– Pero jefe solo le puedo dar 50
– Já

Para eso ya llegó mi compañero con un alto jefe de tránsito al otro lado de la línea celular. El agente habló largo rato con él para luego solo decirnos que ese coronel no había sabido que se trataba de un caso de falsificación y que ahí si ya no había que hacer. Aunque ya se lo notó más fresco.

Llamó a su coronel, le explicó el caso (o sea, le dijo que “había un problema” con uno de los detenidos por falsificación, con eso el coronel entendió todo) y luego nuevamente volvió a insistirme en las 200 balas.

– Verá jefe, le soy honesto, solo tengo 100 dólares que son todos los viáticos que tenemos
– Eso para mi coronel ¿Y para nosotros, para nuestra merienda?
– ¡Pero si no tenemos más! (en coro mi compañero y yo)
– Regresen al carro ya voy por allá, no vale que el otro detenido vea que con ustedes ya arreglamos. Pero piensen cómo hacen para lo de nuestra merienda, eso se los dejo a su conciencia verá que ya lo estoy ayudando demasiado.

Al final le dimos los 100 dolarines y salí “ileso”, y aunque pueda parecer una coima excesiva yo le veo el lado bueno: me salve de 30 días de cárcel y 2000 dólares de multa, y es que tenía un documento falso ¿o no?

Moraleja: si no son expertos en falsificar documentos y no cuentan al menos con una impresora laser a color decente; no se metan a hacer pendejadas.

No me habría molestado irme detenido, pero las 2000 balas si habrían sido un gran inconveniente y dolor. Tendré que seguir esperando para poner un post con título “oye, te escribo desde la prisión”

Ecuador: el eterno país del “jefe, arreglemos”

P.S.- gran colecta a beneficio de un compañero blogger. Meta: recolectar 100 USD, solicitar información para hacer los depósitos en el email de contacto. Su esposa, ex-esposa, moza y 8 hijos le anticipan agradecimientos por su alto espíritu de colaboración.

De regreso a clases… carajo qué nerd que soy

Una gran ventaja de usar una computadora prácticamente todo el tiempo: casi no tengo que escribir a mano. ¿Por qué ventaja? porque el mundo se libra de una de las peores caligrafías que han existido. Y es raro (bueno, no tan raro pero si medio curioso), ya no puedo escribir en manuscrita porque cuando lo hago ni yo mismo me entiendo, apenas puedo garabatear en letra “imprenta”. Aunque si hay que tomar notas a mano en una clase podría considerarse que no es tan ventaja como parecería.

Este fin de semana tendré mi segunda rutina de clases, 8 horas entre viernes y sábados en un curso de Linux Administrator para tratar de desasnarme en el manejo del sistema operativo del pingüino Tux. Creo que mis expectativas para el curso fueron demasiado altas en algunos sentidos, en lo que se refiere a la materia y conocimientos dictados no tengo ninguna queja, las quejas son conmigo mismo y con mi jodedora de madres suerte.

La fui cagando desde el inicio, cuando empezamos clases la semana pasada. El jodedor tráfico quiteño y mi maldita costumbre de asimilar que todo queda cerca (obvia característica de vivir en una ciudad pequeña) hicieron que llegue 30 minutos tarde a mi primera clase. Eso sirvió para que casi todo el curso se fije en mí, se den cuenta que soy el más viejo del grupo y que luego puedan decir “chucha, el viejo este que llegó atrasado ahora quiere hacerse el sapo contestando todas las preguntas”.

No lo pude evitar, tenía que contestar lo que preguntaban y dar mi opinión cuando era pedida al grupo en general. Eso fue solo al inicio, luego ya me dio pereza y me dediqué a seguir los feeds de Bloglines y a averiguar como iba el negocio en mi ausencia a través del messenger (usando Meebo) cuando habían breves pausas o mientras alguien más preguntaba o respondía (sí, tenemos una computadora por cabeza con CentOS como sistema operativo y con internet). Fue solo al inicio pero creo que fue suficiente para reafirmar mi condición de nerd, matón, zanahoria o como quieran llamarlo.

Apenas crucé palabras con uno de los compañeros (la mayoría me recuerdan a mí cuando era más joven, lo que significa que tienen algo así como un campo de fuerza aleja-humanos) y para variar y con ayuda del maldito jodedor de madres repelente de peladas* incorporado genéticamente que me traigo, dos de las tres mujeres que son compañeras en el curso ya me vieron con cara de “¿y este cómo así quiere hablar con nosotras?”

En fin, no me quejo, creo que ha sido un típico inicio de clases. Un primer día en el que todas tus aspiraciones y escenarios previstos se derrumban en un segundo y prácticamente repites la misma rutina que se estableció aquel primer día de clases en el kinder (en mis tiempos no había pre-kinder, o había pero se veía como novelería nomás).

Ya fuera de las aulas la cosa es diferente, tengo mi gente, mis contactos, mis planes, buena compañía y harta cantidad de cerveza (o tequila). Me encanta Quito y esto de visitarlo cada fin de semana será algo que merezca la pena tener que ser una vez más el ñoño de la clase. Claro que también tiene que ver el tema que se trata en el curso, si talvez fuera un seminario sobre fotografía erótica o un curso de anatomía humana en braille las cosas serían diferentes.

*con las de 18 a 22 años más o menos, más grandecitas como que son más racionalitas y ya dan chance.