May
16
2006
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Madre mía
A la vuelta de la Osa Mayor
- Quinta punta de Venus -
Cielo

Mamita:

En este mes, cuando los campos se matizan con el ténue violeta del mes de mayo; cuando el río afina su canto de todos los crepúsculos y cuando el aire recoge el aroma de incienso, quemado por las tardes en pleno novenario, le escribo esta carta. Ojalá, haciendo esfuerzo por mirar a través del lente de los anteojos de carey, pueda leer estas letras, que las he dibujado para decirle que nunca la he olvidado; para decirle que siguo siendo su niño, claro que ya en el filo de la tercera edad; para decirle que sus nietos solo recuerdan su nombre porque se les ha extraviado la luz ternísima de su mirada y porque han confundido su voz dulce y pausada, con los ritmos de su música de moda; para decirle que mi patria, que también fue suya, en cada día su herida se agranda; para decirle que por las venas de nuestro Ecuador, ya no corre sangre sino petróleo contaminado de OXY, Petroecuador y sindicatos; para decirle que los Padres de la Patria, hoy son padrastros y cada año se acomodan mejor en sus curules, adquiriendo el aspecto de santos de piedra de pueblo pobre; para decirle que el amor se está comercializando y que los valores ya no valen nada.

Mamita: cómo la extraño. Me hace falta su mano, su bendición, su mirada, sus caricias y su palabra. Hoy escucho palabras, pero son huecas; son llenas de promesas que no pueden disimular la farsa y el engaño; son palabras hábilmente diseñadas para que las creamos y caigamos en la trampa del amarre y la componenda.

Mamita: a veces pienso que hizo mal en marcharse, dejándonos a la deriva; pero, a veces también imagino que desde ese infinito de azul y de distancia, usted puede guiar a su hijo para fortalecerlo en la solidaridad; para ayudarle a mirar con madurez y para encenderle el faro que le permita llegar al puerto de la razón de vivir.

Mamita, hasta pronto. Al paso que voy, como cualquier ecuatoriano, a lo mejor no tardaré en estar junto a usted para desde allá, desde el vértice del firmamento, donde se confunde con la niebla el todo con la nada, volver a comenzar; ordenando al mundo y puliendo las conciencias de los dueños del dolor, de los resentidos con la paz y de los divorciados de lo que sabe a fraterno y corazón.

Mamita, me despido. Sé que no podrá contestarme, porque del cielo a la tierra, también el sistema se ha colgado.

Hasta siempre.

7 Comentarios en “Tulcán, mayo del 2006”

  1. Arcades Ambo dijo:

    Es idea mía o… ugh! lo siento.
    Así dez!®

  2. hector dijo:

    Algun dia nos reecontraremos en la Tierra
    Rev o apocalipsis capitulo 21 versiculos 3 y 4

  3. cd dijo:

    >>Algun dia nos reecontraremos en la Tierra
    Rev o apocalipsis capitulo 21 versiculos 3 y 4

    Esteeee, como decirlo, tu no vas a estar bwajajajaja

  4. maurin dijo:

    desde pasto_colombia, reciban un fraternal saludo.

  5. jairo jurado ortiz dijo:

    hola! he visto sus artículos y me han parecido interesantes, al parecer se trata de difundir algo de nuestra cultura tradiciones y forma de ser nuestra. me gustaria colaborar en algo si puedo.
    Atte. Jairoj

  6. nashira dijo:

    Licenciado, un saludo y un abrazo. Muy lindo su post, su madre seguro estará orgullosa de usted y quizás, si le gustaba el humor negro, también de su nieto Phantom… ¿será posible?

  7. BillGates dijo:

    tramadol tramadol tramadol

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