El Blogs&Beers no oficial: mini reseña

Apenas dos semanas habían pasado desde el Blogs&Beers anterior y ya estábamos reunidos para otro. La visita a Quito de Paulette y Lolita fue el pretexto.

Todo estaba planeado para reunirnos en el lugar que nos recibió en el primer Blogs&Beers quiteño: el Zumbambico. Pero nunca contamos con que justo ese día el lugar estaría cerrado. Rápidamente se buscó una nueva opción: el Cafecito. Ubicamos telefónicamente a Paulette y, oh coincidencia, ella y Lolita se encontraban ya en el Cafecito.

Llegamos al nuevo punto de reunión y las bloggers del Guayas ya no estaban ahí, habían salido para cambiarse de ropa (lamentablemente Paulette se fue a poner el último pantalón limpio que tenía, solo para que yo después se lo moje con cerveza -inserte emoticon de cara avergonzada aquí- ) Luego llegó por fin la comitiva guayaquileña y después de indicarle a Paulette que volteé hacia la “otra” derecha ya nos ubicaron y vinieron a nuestra mesa.

No sé si fue solo mi impresión pero la cosa se dio como si todos ya nos conociéramos de hace años, el enganche fue inmediato, desde el inicio mismo ya todo marchó sobre ruedas y a una velocidad increíble. Un montón de temas de conversación, los que han asistido a un B&B ya sabrán que nunca se puede tener un solo tema sobre el tapete; risas al orden del día; la palabra “puta” repetida tantas veces que fue imposible llevar la cuenta; Princess que rompió un vaso para acolitarme y acompañarme en mi vergüenza de haber regado tres vasos de cerveza (yo de ustedes no me hubiera dado nada de cerveza después del primer vaso regado); el pobre Ludo sentado entre Paulette y Lolita se sentía como árbitro en un campeonato de Kick Boxing ilegal (no quiero imaginarme si esas dos hermosas chicas fueran enemigas, ¡por Dios, no!); el hermano de Princess que de seguro pensaba en cómo llegó a estar entre un grupo de locos y Juan (que también llegó con las ilustres visitantes costeñas) que tuvo que aceptar que de tanto vivir en Quito ya no parecía manaba.

Una cosa curiosa de la que me enteré en este B&B: si dos guayacas te dicen que no pareces serrano, se supone que debes tomar eso como un cumplido, jejeje.

Definitivamente: otra reunión que pasará a la historia.

P.D.- como ya es costumbre las fotos están allá donde usted sabe. Y si no lo sabe solo tiene que preguntarme a cualquiera de estas direcciones: phantom04’arroba’gmail.com phantom’arroba’cerocuatro.net

De vuelta al zumbambico: Blogs&Beers no oficial



Aprovechando el impulso del reciente (muy reciente) Blogs&Beers y en honor a la estadía de Paulette en la capital, se ha organizado otro Blogs&Beers, una reunión más informal que la anterior: un B&B no oficial.

Aquellos que sigan creyendo que esto de los Blogs&Beers es una leyenda urbana, aprovechen y asistan. Esta es la invitación abierta para todos los que deseen ir, bloggers o lectores.

En la ciudad de San Francisco de Quito, el día sábado 26 de noviembre del año de Nuestro Señor 2005, a partir de las 20H00 en las instalaciones del Zumbambico, ubicado en las calles Tamayo y Veintimilla, bastante cerca del Seseribó, se llevará a cabo este magno evento.

Repito: todos están invitados. Allá nos vemos

El señor acrostiquero

Algunos días atrás conocí a alguien con una peculiar forma de ganarse la vida,
Curioso trabajo el de este singular personaje: elaborar acrósticos bajo pedido.
Romántica labor, dirían algunos; la necesidad impulsa tu creatividad, diría yo.
Observé su trabajo; regular, no muy bueno para ser totalmente honesto,
Sin embargo no pude evitar sentir simpatía y cierto dejo de respeto hacia él.
Triste la necesidad, triste tener que argumentar la utilidad de un acróstico,
Inmerso en su mundo de pseudo-poesía y esperanza; ofrecía sus servcios.
Quién podía negarse ante tal exposición? ¿cómo decir no a un acrostiquero?
Un acrostiquero, así es. Y aunque en el diccionario no existe, yo si lo he visto,
El señor acrostiquero es real y anda por ahí, juntando letras, creando sueños,
Rezando por no tener que seguir vendiendo sus torpes composiciones.
Olvidados ahora sus acrósticos descansan polvorientos sobre alguna pared.

Basado en una historia real

Reseña del segundo Blogs&Beers en Quitoff

Más vale tarde que nunca. Parecía que se iba a terminar el día y yo sin publicar algo sobre el blogs & beers del sábado pasado.

La comisión de logística (Princess y yo) debíamos encontrarnos a las 7 de la noche para tener todo listo a la hora de la reunión que estaba convocada para las 8. Mi reloj/celular marcó las 7 de la noche y apenas me encontraba saliendo de un antro de la Mariscal después de estar cerveceando y probando la promoción de “canelazos 2×1” desde las 3 de la tarde con unos 3 amigos, todos ellos compañeros desde colegio y todos también 04s. Ya para esta hora Princess me habia llamado informándome que tenía una mesa reservada, mi misión como comisionado de logística al parecer había fallado.

Partimos entonces los cuatro CeroCuatros con rumbo al Western para asistir al Blogs&Beers. Entramos y al primer vaquero/mesero que me encontré le pregunté por la mesa de la gente del Blogs&Beers, puso cara de ¿? entonces tuve que decirle si dos chicas, una de ellas con un lindo cabello rojo habían reservado una mesa para unas diez personas; “ahhh, si, al fondo la mesa de la izquierda, allí están”

Nos dirijimos hacia el lugar indicado pero al parecer el vaquero/mesero sufría del mismo mal que aqueja al señor Aldo Dáger: no poder distinguir entre derecha e izquierda. Entonces, después de ir hacia la mesa contraria a la que nos indicaron empezaron los gratos momentos del B&B; la belleza de Sueños y Cuentos en pleno nos daba la bienvenida, Princess y Kodama (acompañada de su amigo Carlos) fueron la primera dulce impresión que mis amigos y yo recibimos en esa velada.

Mientras esperábamos por el resto, las cervezas no se hicieron esperar. Luego poco a poco el ambiente se fue armando de más bloggers. Llegó Nando y mientras nos comentaba de su convalencencia causada por la sobredosis de pizza que había sufrido, Don Ludovico apareció. Las cervezas no se cansaban de llegar.

Encantados de oír la reseña del viaje a Bogotá de Ludovico y después de un par de cervezas más llegaron dos nóveles bloggers: naitsirhC y Paola. Aquí me parece importante recalcar que la bella Paola también es 04, producto de exportación Made in Carchi, era emocionante no ser el único blogger pastuso en un B&B. Ahora no se podía negar que el ambiente ya estaba prendido. También creo necesario aclarar que yo creía que naitsirhC era más alto.

Luego alguien se me acerca y me dice: “¿aquí es el Blogs&Beers?” ¡claro! -le respondo- y tú eres….? volteé a mirar a Princes buscando una pista de quién podria ser, pero brevemente pude sobreponerme al alcohol que nadaba en mi cerebro y dije “¡tú eres el de Huele a muerto!” En efecto se trataba de El que ya saben, otro 04 más presente. Lo más chistoso es que uno de los panas CeroCuatro con los que fui resultó ser primo de El que ya saben. (Place commercial here: tienen que visitar el blog de El que ya saben, pero así: TIENEN que visitarlo, está bastante bueno. Start movie).

Luego llegó Devildark, también acompañado con un amigo. Para ese entonces yo estaba demasiado emocionado e hiperactivo y solo por eso no tengo claro el orden de llegada (la cerveza no tuvo nada que ver) pero me parece que luego llegó Long John con C. (o posiblemente primero llegó LJ y luego Devildark, pero bueno, la idea es esa). ¿Qué cómo recibí a LJ que venía en representación del movimiento blogger guayaquileño? muy buena pregunta, yo también estoy esperando que LJ la responda, yo no puedo dar razón, ya saben, la emoción del momento.

En algún momento Christian Espinosa se acercó a nuestra mesa para saludarnos. Él se había disculpado por no poder ir ya que esa noche le hacían la despedida de soltero. Si lo hubiéramos sabido con anticipación esa despedida corría de nuestra cuenta y hoy estuviera reseñando el primer Blogs&Beers&Bitches del Ecuador. Pero bueno, para otra vez será. Un saludo para Christian, y felicidades por su entrada al mundo de los “serios”.

¡Maldición ya me he alargado demasiado y casi no he dicho nada! Y es que la pasamos tan bien que no hay un post lo suficientemente largo que permita plasmar todo lo que se vivió esa noche. Trataré de resumirlo:

– Torrente inagotable de cerveza en el Western hasta aproximadamente las 2 de la mañana.

– Gozar del rico frío de la noche quiteña con un aguardiente de companía, allá cerca del Estadio Olímpico (en La Cigarra, por más señas).

El Nando ofreció gentilmente acogernos en su hogar. Yo me “alcé” pasadas las 6 de la mañana, pero la juerga seguía, aunque al parecer estuvieron solo por un rato más y eso porque salieron en busca de comida.

Los pasos anteriores finamente sazonados con charlas de todo tipo hicieron un Blogs&Beers inolvidable. Desde tratar de definir qué mismo es un Antrólogo hasta el mal uso de la frase “Vales verga” fueron algunos de los profundos temas sobre los que se disertó en esa noche bohemia, formal y llena de intelectualidad.

Si no fuera porque mi hígado sigue resentido diría sin dudarlo: “no puedo esperar más por otro Blogs&Beers” pero mientras mi hígado se repone me tocará esperar un poquito.

Fueron tantos los gustos que trajo el B&B: volver a ver a los “fundadores” que participamos en el primer B&B; estar reunidos tres bloggers del páramo carchense de entre 9 bloggers en total; descubrir esos hermosos recipientes llenos de litros y litros de deliciosa cerveza; disfrutar de conversaciones interesantes; sentirse en ambiente; sentirse bien.

Gracias a los que asistieron, gracias por compartir con todos, gracias por aguantarme, gracias Pilsener por la cerveza, gracias Princess por ser tan linda, gracias a Nando por soportarnos en su casa, gracias a todos sin excepción, les agradezo infinitamente, la pasé “bomba” se los dice de corazón este blogger que fue el primer pastuso en…. (ya saben, ahí completen la frase con cualquiera de las n versiones disponibles).

P.D.- la publicación de fotos en el internet siempre tiene su lado delicado, es por eso que aquellos que quieran ver las fotos del segundo Blogs&Beers en Quitoff solo tienen que pedir la dirección del fotoblog a mi email: phantom04’arroba’gmail.com ó phantom’arroba’cerocuatro.net

¡Negreamos… blanqueamos!

Cementerio de Tulcán

Ahora, gracias a la gestión e iniciativa del Gobierno Municipal de Espejo, nuestro cementerio, aquel en el que dicen que dan ganas de morirse, ya tiene nombre propio, se llama. “José María Azael Franco Guerrero”, nombre que corresponde al artífice de la genial idea plasmada en ciprés. Son muchísimas y muy variadas las figuras talladas en las plantas coníferas, figuras que van desde elementales arcos, hasta mascarones, ídolos, flores y réplicas de figuras arqueológicas, halladas en “huacas” y entierros aborígenes.

El primer cementerio en la ciudad de Tulcán, se ubicaba en el costado sur de la actual plaza de la Independencia, exactamente donde hoy se levantan los edificios del Banco del Pichincha y del Gobierno Provincial. Fue en sesión del cabildo tulcaneño, allá en junio de 1855, cuando se resolvió trasladar el cementerio que, por su ubicación en el centro del pueblo podía ser causa de epidemias, a la parte más alta de la ciudad, precisamente donde hoy está la escuela “Isaac Acosta”, sitio conocido hasta no hace mucho tiempo, como el “Panteón Viejo”. El espacio físico fue cedido, mediante escritura pública, por un indígena llamado Pedro Santiago Quelal, quien en su testamento, consignaba una considerable extensión de terreno para que allí funcionara el nuevo cementerio.

En el año de 1923, precisamente en la parte más elevada de Tulcán –2956 metros snm-se afirma que estuvo localizado el epicentro del terremoto que causó mucho daño en esa navidad. En aquel lugar, la loma de Santiago, los estragos fueron tan duros, que la mayoría de las tumbas y de las bóvedas fueron removidas por el sismo, a tal punto que los cadáveres y los ataúdes, quedaron sobre la superficie de la tierra, sembrando el temor y la desesperanza en los habitantes de la ciudad.

Nueve años más tarde, en 1932, el Panteón Viejo cierra definitivamente su enorme puerta, que estaba en la calle Quito, al final de la Olmedo, para dar paso el nuevo cementerio, concebido y diseñado al noroeste de Tulcán, distante de la zona poblada de ese entonces, en terrenos que pertenecieron a los Espíndolas, y concretamente, a la niña Sara.

Para 1936, el joven y talentoso, don Azael Franco, había sido contratado para que dejara su tierra natal, El Angel, y se radicara en Tulcán, con el fin de trazar los jardines y sembrar las plantas que lo llevarían a la inmortalidad. La lectura y la práctica. fueron la razón de su tarea escultórica en ciprés. Actualmente, su hijo, don Benigno Franco, conjuntamente con don Lucio Reina, han extendido el espacio escultórico y lo han mantenido para que fuera considerado el ícono que , turísticamente, identifica a Tulcán. Hace algún tiempo, algunas figuras comenzaron a marchitarse y a morir ; fue, coincidencialmente, en los días en que el señor Benigno Franco, tenía problemas laborales con el Gobierno Municipal. Cuando se arregló todo, Franco volvió a cuidar sus figuras, y las plantas marchitas recobraron su lozanía. Para Benigno, las plantas dice que lo extrañan y su ausencia las había enfermado.

El cementerio está saturándose. Hay tumbas que están muy cerca del río y hay un marcado interés por sacar los restos de los “morosos”, y poder ocupar esos espacios.

Este dos de noviembre, a 150 años de lo que el primer cementerio pasó a la loma “Santiago”, las costumbres pienso que han variado al extremo: hoy son recuerdos muy lejanos, los cartuchos del Getapal, las flores de cicuta, las ramitas de ciprés, el papel seda y los responsos. Ahora son las flores bellísimas de invernadero, las tarjetas de lujo, el mármol, las ofrendas en trípodes, los ramos artificiales y la competencia de la gran cantidad de florerías. Aparte de ello, en la avenida de ingreso al cementerio, están los puestos de venta de figuras de pan, puestos en los que con amplificación se promocionan los borregos de tres por un dólar. Los puestos de venta de helados, de salpicones, de cumbalazos , le dan al entorno un ambiente de fiesta, muy lejano a la cara larga, la mantilla, el traje negro y los sollozos.

Entre la gente que arregla las tumbas y limpia los epitafios, dos niños, con escalera, dos tarros de pintura y brochas, con su garganta ya estropeada, dejan escuchar el grito de: “negreamos…. blanqueamos…”, mientras en el horizonte, la pareja de cerros se cubre de neblina y la llovizna se insinúa.

Un post del Licenciado Delacroix