Lucio en 04: la gira promocional del presi.

Ahora le tocó el turno a mi fría ciudad, el coronel ingeniero golpista vino hasta tierras norteñas para “entregar e inaugurar las obras que su gobierno ha realizado” (3 pinches aulas y una corta pavimentación incompleta).

Coincidencialmente viene a visitar 04 ahora que estamos en tiempos de campaña para elecciones de autoridades seccionales, cuando nadie lo ha invitado se le ocurre venir, cuando nadie lo esperaba tiene la caradura para asomarse. ¿Y por qué carajos no vino cuando formalmente nuestras autoridades lo invitaron para las fiestas de la ciudad?, cuando debía venir para recibir las quejas, reclamos y peticiones o ¿felicitaciones? que la ciudad quería hacerle, ahí cuando alguien lo hubiera salido a esperar, cuando con gusto yo hubiese estado en primera fila con carteles como: “Google es todo, busca por mentiroso, incapaz, incoherente“, cuando debía venir no vino.

Nos cayó de sorpresa, muy pocos lo recibieron; los lambones de siempre, los que le deben su puesto y los beneficiarios de las obras inauguradas. La gente que lo recibió mal tambié fue muy poca, en resumen: a 04 le valió un pepino que el presidente haya venido ni siquiera el gusto de ir a pifiarlo llamó la atención lo suficiente como para dejar las actividades cotidianas e ir a ver al señor en cuestión.

El semanario local reseña la visita presidencial así:

“La presencia del Primer Mandatario Lucio Gutiérrez en nuestra provincia pasó inadvertida, salvo algunos mítines públicos donde se reunieron los beneficiarios de ciertas obras que fueron inauguradas el día viernes.

Durante su recorrido por la ciudad, Gutiérrez fue pifiado y recibió gritos en contra de su manera de hacer proselitismo a favor de su partido aún antes de iniciarse oficialmente la campaña electoral…

Soundtrack: Can Can – Atari
Gracias le quedemos dar, señor gobierno, por permitir el infierno en que vivimos, si de hambre no morimos moriremos de pesar, al ver que van a acabar con la patria en que nacimos.

La apariencia es todo. Nip-Tuck, una buena alternativa a 24


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En julio (en Fox latinoamérica) terminó la tercera temporada de 24, la serie en tiempo real protagonizada por Kiefer Sutherland y que, en los 24 episodios de cada temporada, nos muestra un día en la vida de los agentes de la CTU (Counter-Terrorist Unit). No seguí la serie desde su primera temporada, apenas fue en esta tercera en la que me dejé contagiar y cada lunes me pegaba al televisor para ver otro episodio más y esperar por el próximo giro inesperado que tomaría la historia. Mientras veía esa tercera temporada me preguntaba por qué nunca se me ocurrió ver las dos temporadas anteriores, de seguro me había estado perdiendo de una buena serie.

Ahora he dejado mis lunes de acción y suspenso por martes de drama, belleza, dolor y realismo. En este mes se estrenó Nip-Tuck, la serie que nos envuelve en la vida de dos cirujanos plásticos que a sus cuarentas atraviesan, cada cual a su manera, la crisis de la edad madura. Será porque, gracias a que Mtv sucks, no tenía nada más que ver; porque me había dejado llevar por la expectativa creada antes del estreno de la serie o por un par de buenos comentarios que había escuchado de gente que ya está viendo la segunda temporada en los Estados Unidos, me enganché a la serie desde el primer episodio.

Creo que tiene los ingredientes necesarios para mantenerme viendo la serie sin cansarme: una sencilla pero buena historia, mujeres hermosas, buenas escenas de sexo (incluso parece que se va a venir algo de girl-girl action) y la cantidad necesaria de sangre (las escenas en la mesa de operaciones son extremadamente realistas).

Viendo las escenas de las cirugías a las que la gente se somete para tratar de alcanzar la perfección me doy cuenta que realmente la belleza duele, prefiero mil veces rebajar mi dosis de pan, comidas grasas y sacarme el aire para sudar como cerdo antes que someterme a una tortura en manos de un cirujano plástico. Y no soy el único que piensa así, conozco a un muy buen cirujano plástico, que hace liposucciones a cada rato como si nada, que rebajó de peso y se puso en forma simplemente con una buena rutina diaria de ejercicios, por algo debió elegir el “camino difícil” en lugar de una “simple”, nada económica y rápida cirugía.

Soundtrack: Vicentico – Algo Contigo
“No importa si lo tienes grande, pequeño, ancho, delgado o eres gordo o tienes el trasero peludo, lo único que importa es saber cómo hacerlo” – Dr. Christian Troy (Nip-Tuck)

Solos somos, somos solos

No, no se trata de un post sobre la soledad o sobre la sensación que a veces hace sentirnos como una trucha en un río lleno de salmones. El título del post es un palíndromo, es decir que se escribe igual al derecho y al revés, ¿cachan?.

En el blog de Edipa me encontré con el “Concurso Mundial de Palíndromos”, me pareció un reto interesante -sobretodo porque según la “ajuntadora” escribir palíndromos incrementa la vida sexual- y me propuse crear uno, al final lo logré, había creado una oración en forma de palíndromo… ese fue el inicio de mi obsesión temporal. Si pude hacer uno de seguro que puedo crear otro -me dije- y así logré formar otro palíndromo, luego vino el tercero, el cuarto y otro más, y otro más, toda esa tarde me desentendí del trabajo y me dediqué a hacer palíndromos, cada vez que terminaba uno en lugar de sentirme satisfecho y volver a mis actividades laborales me sentía ansioso y lo único en lo que pensaba era en escribir otro palíndromo.

Por suerte en esa tarde agoté toda la inspiración palíndroma y al final, en la noche, ya no pude crear más y pude al día siguiente volver a trabajar normalmente.

Pero hasta hoy, por tu culpa Edipa, intento hallar un palíndromo en cada palabra o frase que leo, creo que me he vuelto un experto en leer “de retro”.

Soundtrack: Cosas de casa – TC :S
Edipa, ¿el palíndromo del título también entra en el concurso?

Relax

Ranchera vista desde el asiento de Phantom
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Todos los momentos de la vida no pueden ser únicos, hermosos, involvidables, satisfactorios, estimulantes, relajantes o que dejen esas ganas de volver a vivirlos otra vez, también deben existir los momentos rutinarios, desagradables, indeseables, deprimentes y estresantes para justamente poder disfrutar de los “buenos” momentos y así tener con qué compararlos y realmente poder disfrutarlos.

Considero bastante difícil ser una persona impredecible y espontánea en todo momento. La gente que tiene un trabajo estable, por ejemplo, tiene su rutina diaria, todos los días debe seguir un “itinerario” que por la fuerza de la costumbre ya se encuentra grabado en el cerebro y el cuerpo simplemente responde a esa especie de reflejo condicionado; levantarse temprano para hacer ejercicio o levantarse lo más tarde que se pueda, tener un desayuno completo o desayunar solo un vaso de jugo, tener de antemano lista la ropa para vestir ese día o agarrar lo primero que se encuentre y vestirse, conducir despacio hacia el trabajo por la misma ruta o hacerlo a toda velocidad cambiando a cada momento de dirección, llegar al trabajo revisar la agenda de actividades o no tener una agenda y llevar todo en la cabeza o en decenas de post-its, pedir el mismo plato en la hora del almuerzo o cada día comer algo diferente, incluso aquellas personas que no tienen trabajo y se dedican a “gozar la vida” y a vivir cada momento como si fuera el último también siguen una rutina planificada; se levantan tarde debido a la parranda de la noche anterior, si tienen dinero comen y si no lo tienen pues se dedican a conseguirlo haciendo alguna maroma o acrobacia (literalmente hablando) luego buscarán compañía para la parranda de esa noche o a una posible víctima que los pueda mantener por lo menos por el siguiente par de días, en fin en los ejemplos anteriores todos, incluso aquellos que parecen ser más al azar o sin planificación, son comportamientos que obedecen a la rutina programada en el cerebro y que nosotros simplemente la seguimos.

Es por eso que se dice que vacaciones no significa necesariamente descansar sino que unas vacaciones implican cambio de actividad, romper la cotidianidad, salir de la rutina para evitar que se forme un lazo infinito.

No tenía pensado tener vacaciones en algún tiempo pero aprovechando el feriado del 10 de agosto y huyendo del extremo frío que en las semanas pasadas azotó a 04 decidí darme un descanso. El viaje debía ser con Apu, mi socio, y una amiga que a su vez debía llevar a otra amiga, pero para variar las chicas no fueron porque todavía están en edad de pedir permiso a sus padres y a última hora ya no las dejaron ir. Pero a pesar de todo, y en resumen, la pasamos genial, contra todo pronóstico conocimos a un par de chicas, al hotel solo lo utilizamos para dejar las mochilas y ducharnos ya que no dormimos nada, los precios de hospedaje y comida estuvieron bastante razonables como para destinar a la compra de cerveza la tercera parte del presupuesto con el que contábamos.

Aunque mientras viajamos en “ranchera” la incomodidad fue terrible, aunque tuve que utilizar un baño que no era más que una caja de madera sin techo de 1.80m de alto por 80cm de ancho y 60 cm de profundidad con piso de piedra, aunque gastamos 12 balas en dos piñas coladas para un par de morenas que después no nos pararon zona, aunque al regreso tuvimos que estar parados por más de una hora bajo el sol y en la carretera porque todos los buses de transporte pasaban repletos, a pesar de todo eso al final de cuentas el balance fue positivo.

Salí de mi rutina y por lo menos por unos días me olvidé de lo que pasa en el país, en el mundo, en el trabajo, me olvidé de la televisión y mis series preferidas, de las computadoras, del blog, de todo. La playa de Las Peñas en Esmeraldas fue el escenario perfecto para pasar un fin de semana de relax.

Soundtrack: Fatalidad (si, la de Julio Jaramillo) – Can Can
Este post debió ser publicado hace unas 2 horas pero tuve que pegarme media de ron casero como paga solo por instalar Encarta 2004 y el Musicmatch. Maldita sea, en momentos como estos adoro mi vida.

Un año

La Tierra realiza realiza dos tipos de movimiento, nos decían en la escuela, el de rotación que lo realiza sobre su propio eje y que dura 24 horas y el de traslación que lo realiza alrededor del sol y que dura 365 días. La duración de estos movimientos han servido de base para definir lo que conocemos como días y años.

Hace un año, cuando la Tierra tenía casi la misma posición relativa con respecto al sol y, al igual que hoy, estábamos en la víspera de celebrar un año más del primer grito de la independencia, el primer post de CeroCuatro vio la luz.

Con una conexión de banda ancha, sin un dominio registrado y con ayuda del Apache server corriendo sobre Windows 98 colocaba a mi weblog en la superautopista de la información. No tenía una idea clara y precisa de en lo que me estaba metiendo pero la idea de que tenía que aguantar y seguir para largo con esta vaina si la tenía fija.

Hoy me siento en esos momentos en los que uno ve el tiempo que ha pasado y tiene esa doble sensación de cercanía/lejanía. Ya ha pasado un año, me parece muy lejano cuando recuerdo la instalación del Movable Type y el primer diseño improvisado del weblog, pero a la vez me parece que fue ayer cuando los loggers guayaquileños invadieron Quito, cuando aparecía el weblog del Manaba, cuando el Chico Calavera asomaba la cabeza en el mundo de los blogs con su genial ROATF, cuando el foro de Chica (que también cumplió un año el 7 de agosto) tuvo por fin su acogida y dejamos el foro gratuito con publicidades y pop-ups para mudarnos hacia el suyo, cuando me encontré con el fantástico c:geek> -luego “good bye yellow brick road” y hoy “Doblepensar”-, cuando Arcades Ambo formó oficialmente parte del team de BigLogger, cuando era un adicto de Acrónimos, cuando dejé Quito y la banda ancha para volver a 04 y a la dial-up, cuando conocí Montañita, cuando recibí la excelente atención de los anfitriones sin igual que son Manaba y Edipa, cuando AlegrePoisonito hizo su debut, cuando Long John Silver hizo pública su locura… en fin, en este año me he encontrado con un montón de gente, blogs, posts y comentarios que me han dejado huella, encuentros que no hubieran sido posibles si me seguía manteniendo al margen del mundo “bloguero”.

Creo que sería justo agradecer a Google, que fue la vía mediante la cual llegué al blog de Blue que a su vez me permitió encontrar a BigLogger; a Sisterdeath por todos los días de entretenimiento y frescura que obtuve a través de BigLogger y que fue el trampolín para atreverme a lanzar hacia mi propio blog y a todos aquellos lectores que vienen por aquí y comentan o hacen visitas silenciosas.

Soundtrack: Never tear us apart – INXS
Y pensar que me acordé del aniversario porque ya me toca renovar el dominio y el hosting.

La seducción del lado oscuro de la fuerza


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Más que por convicción soy un católico por tradición, mis bisabuelos fueron católicos, mis abuelos fueron católicos, mis padres son católicos, me eduqué durante 13 años en una institución católica, el producto: un católico típico, estándar, que nunca va a misa a menos que se trate de una muerte o un matrimonio y lo poco que ha leído de la Biblia ha sido en clases de religión durante la primaria y secundaria, pero eso si siempre pide la bendición a sus padres y hace la señal de la cruz cuando sale de la casa o antes de dormirse.

Ya he dejado de preguntarme el por qué de ser católico y de tratar de averiguar qué religión o secta es dueña de la verdad. Si hubiera nacido en otras tierras me hubiera tocado ser budista, islámico, protestante o miembro de alguna secta dirigida por un fanático de Charles Manson. Pero nací en 04 en un entorno católico así que para evitarme problemas e inconvenientes, pero sobretodo por comodidad, creo que lo mejor es seguir con la tradición de la familia y del medio en el que me desenvuelvo.

Hace unos cuantos años, cuando todavía me interesaba saber quien tenía la verdad absoluta y la llave para entrar al cielo, me encontré en una fiesta de matrimonio en Quito con una chica de 04, una chica bonita, muy bonita, a la que conocía desde tiempos del colegio, bueno realmente no la conocía simplemente la saludaba y ella respondía a mi saludo si nos encontrábamos en la calle. Ella, y su hermana -también muy linda- era de aquellas chicas “populares”, de aquellas que en las fiestas solo los “galanes” y uno que otro arriesgado se atrevían a sacar a bailar, en definitiva las típicas chicas “out of my league” en tiempos de colegio.

En la mencionada fiesta compartimos la misma mesa y fue ella quien empezó a entablar la conversación, empezó con preguntas variadas pero luego se limitó a hacerme preguntas sobre mis estudios, qué carrera estaba siguiendo, cuánto me faltaba para terminar la U, si ya tenía trabajo, qué perspectivas había para mi profesión en el futuro, qué tan rentable podía resultar mi profesión, etc, etc. Yo dí respuestas bastante optimistas a todas sus preguntas, en ese entonces ya había egresado, me faltaba poco para terminar la tesis y estaba pronto a empezar a trabajar en Porta (no directamente, ya saben como es ahora; tercerizado), le pinté un panorama más que agradable sobre mi futuro profesional (ingenuo y ajeno a la realidad en aquella época). Mientras conversábamos noté que no tomaba ni una gota de licor, su copa de champaña estaba intacta, yo en cambio hace rato había terminado la mía y ya iba por el segundo vaso de whisky. No estuvo mucho tiempo en la fiesta, pero antes de irse me pidió mi número telefónico.

Una chica hermosa que fue del grupo de las populares en el colegio había entablado conversación conmigo, el nerd, y había pedido mi número teléfonico. Debí notar que algo no andaba bien, pero no; simplemente me dejé llevar por la emoción de la sorpresiva actitud de la chiquilla para conmigo.

Pocos días después recibí una llamada de ella en la que me invitaba a su casa para que participe en una reunión que iba a tener con un grupo de amigos. Aquí ya debí ponerme alerta, pero no señor, seguía emocionado y acepté la invitación pensando que se trataba justamente de una reunión de amigos en la que se charlaría un poco, tal vez habría algo de tomar, poca luz, etc.

Llegó el día de la invitación, siguiendo las instrucciones que ella supo darme llegué a su departamento, su hermana estaba ahí y algunas personas habían llegado también, alcancé a reconocer a un par de 04s en el grupo. Fueron llegando los demás invitados a la reunión, entre ellos otro 04 más que había sido mi compañero de colegio. Hasta ahí todo bien, yo seguía pensando que era una reunión “normal” hasta que empezaron con la charla y me presentaron al jefe (no me acuerdo el nombre que le daban) de, lo en ese momento me enteraba que llamaban, su célula universitaria. ¡Oh my dad! (así dice Jesús), apenas en ese momento me percaté que estaba en el medio de una reunión de universitarios de alguna secta cristiana.

El jefe de esta célula era algo menor a mí, con cara de buena gente, hablaba en voz baja y pausadamente, cuando me lo presentaron y lo tuve frente a mí sentí que un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y estoy seguro que fue miedo lo que sentí. No recuerdo muy bien de que se habló de ahí en adelante pero luego de un rato nos hicieron pasar al centro de la sala a los “nuevos”, que éramos tres, entre ellos mi compañero de colegio. Pidieron que cerráramos los ojos y nos preguntaron si estábamos dispuestos a aceptar a Cristo en nosotros, los otros dos dijeron si así que yo también respondí afirmativamente, el jefe de la célula empezó a caminar detrás de nosotros pasando su mano cerca de nuestras nucas (por lo menos eso es lo que me pareció que estaba haciendo) mientras los demás habían formado un círculo alrededor nuestro y repetían en coro una frase que tampoco puedo recordar. Yo seguía con miedo.

De repente empecé a tener una sensación de calor en mi cara, como si alguien estuviese parado frente a mí soplando aire caliente hacia mi cara, además percibí un aroma floral. Está sensación duró como unos 15 segundos, el jefe seguía detrás nuestro diciendo en voz alta algo así como una oración y el resto seguía repitiendo la frase. Luego pidieron que abramos los ojos y nos felicitaron por haber tenido la valentía de aceptar a Cristo en nosotros…. mi miedo se había transformado en confusión.

¿Qué fue lo que había sentido esa noche? ¿acaso fue realmente una experiencia sobrenatural, divina? o ¿simplemente fue una sensación meramente física que aparentaba ser real pero que solo era producto de una hábil inducción?

Asumí que no pudo haber sido algo divino porque no sentí algo dentro de mí, algo fuerte, interno o personal, simplemente fue una sensación física; sentí calor y percibí un aroma, nada más. Pero a pesar de eso acepté una segunda invitación (cojudo como siempre, no pude decir no a la invitación de las lindas hermanas), esta vez a su iglesia en donde estuve toda una tarde de sábado viendo como la gente alrededor mío cantaba, bailaba, lloraba y se desmayaba en nombre del Señor.

Se lo comenté a mi papá y en una corta charla me hizo ver las cosas en perspectiva, y me hizo entender que para qué iba a torcer más mi camino si ya con lo torcido del catolicismo me bastaba.

No cabe duda que los pastores que dirigen las reuniones que se hacen en los coliseos que tienen por iglesias son unos verdaderos maestros en el arte de controlar a las masas, pueden hacer creer lo que sea, hacen llorar a ríos a la gente, pueden desmayar a quien se les antoje y un montón más de ilusionismos.

También me di cuenta que escogen muy bien a sus miembros, en el grupo al que asistí casi todos eran “gente bien”, con buenos trabajos, en buenas universidades. Incluso en el coliseo/iglesia (que por cierto está equipo con equipos de amplificación que serían la envidia de cualquier organizador de conciertos en locales no tan grandes) había un mapa de Quito con los lugares en donde existían las células universitarias, todas ellas ubicadas solamente en el norte, la zona supuestamente más “aniñada” de la capital o por lo menos la menos “chola”, ninguna célula en el sur).

Desde ahí decidí que seguiría con mi cómodo estatus de católico promedio, y aunque no trato ser un buen católico o un buen cristiano siempre intento ser una buena persona que me parece es válido para entrar el cielo de cualquiera de las religiones.

Soundtrack: Dance, Trance… no sé, algo de eso.
Estoy seguro que muchas de las llamadas canciones cristianas tienen mensajes ocultos y son satánicas realmente, no como las pendejadas que les encamaban a canciones de Ozzy Osbourne o KISS.

Cuando el error pasó a horror


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Hace poco terminé el programa que sirve para llevar el registro de los pagos que realizan los clientes a la empresa. Empezaron a utilizar el sistema sin mayor problema hasta que se dieron cuenta de un pequeño error que era producto del anterior programa que usaban. La solución para el problemita era fácil: borrar los registros errados que se habían generado en el anterior programa y listo.

Con ayuda del PC Anywhere y soportando la lentitud que implica una conexión módem to módem usando una línea telefónica ingresé a la computadora que tenía la base de datos que presentaba el problema, yo aquí en 04 y la computadora en Quevedo.

Todo era simple, debía ejecutar una orden para eliminar los registros que cumplan con cierta condición, algo así como: “delete * from pagos where anio like 2005”, lo que quiere decir que le ordeno a la base de datos que borre todos los campos de los registros de la tabla llamada pagos que hayan sido realizados en el año 2005. Ejecuté la orden, ahora debía verificar que en verdad esos registros se habían eliminado, en mi cabeza visualicé la orden que quería ejecutar: “select * from pagos”(seleccionar y mostrar todo el contenido de la tabla pagos) y en lugar de borrar completamente la anterior orden y escribir la nueva borré parcialmente la anterior y la dejé como “delete * from pagos” y le dí enter.

Medio segundo después de presionar la tecla enter me dí cuenta de lo que había hecho; le ordené a la base que borrará todos los registros de la tabla pagos, ¡todos!. La información de tres años de pagos de los clientes se había eliminado. Después de darme cuenta de la fatídica acción no pude reaccionar en por lo menos dos minutos, estaba desesperado, totalmente bloqueado, “¡mierda, ¿qué hice?!” solo atinaba a repetirme (y lo hacía en voz alta ya que no había nadie en la oficina). No sabía que hacer, me levanté de la silla y me pusé a caminar en círculos por toda la oficina repitiendo el: “¡mierda, ¿qué hice?!”. Me daban ganas de llorar, de salir corriendo, de esconderme para siempre, no podía creer que había cometido un error de esa clase, en lugar de solucionar un problema pequeño había creado uno inmenso.

Seguía dando vueltas hasta que en lugar de repetirme “¡mierda, ¿qué hice?!” empecé a decirme: “¿y ahora, qué hago?”, poco a poco me fui calmando, disminuí la velocidad de mi paso y nuevamente me senté frente a la computadora. Le explique brevemente a la gente de Quevedo por la ventana de chat la torpeza que había cometido y les dí algunas instrucciones y precauciones que debían tener con el uso del programa mientras yo arreglaba el problema que había causado. Ya estaba mucho más tranquilo y ya tenía lista la solución, por suerte había sacado un respaldo de la información hace poco y la información de la que no tenía respaldo podía recuperarla de otras tablas de la base de datos.

Al final todo salió bien y pude corregir el problema, pero sin dudas ese par de minutos fueron totalmente desesperantes. Muchas veces me han dicho “para todo hay solución, menos para la muerte”, y después de salir de un momento de desesperación como el que pasé me doy cuenta que es cierto. En lugar de perder tiempo arrepintiéndose por los errores cometidos y preguntándose el por qué de esos errores hay que aceptar la culpa y pensar en la forma de darles solución.

Soundtrack: Krazyworld – La Ley
Viéndolo desde una óptica menos rosa: me importa un carajo las consecuencias que traigan mis acciones porque: “para todo hay solución…”. Claro que si me matan o me mato ahí si me friego..