La gran mayoría de los posts de este weblog han sido escritos en mi “tiempo libre”, en mis ratos de ocio y con mayor frecuencia cuando tenía acceso ilimitado a internet.

Y no es que ahora esté sin tiempo libre pero esos ratos en los que me puedo dedicar a otras cosas que no sean trabajo generalmente son en la noche y estoy en casa en donde no tengo internet (ni siquiera tengo computadora en la casa) y me dedico a ver televisión.

Espero que mi papá se deje de perezas y me colabore con algo para colocarlo aquí y no tener tan abandonado a cerocuatro.net, por lo menos hasta que tenga mi laptop (ahhh, soñar… uno de los placeres de los pobres) o hasta que haya una computadora en la casa y así pueda volver a hacer de mi weblog lo que era: mi hobbie, mi pasatiempo.

04-04-04: 10 años de una ¿experiencia religiosa.?

10 años atrás, en las primeras horas de la mañana del domingo de ramos mi papá y yo salíamos de la casa para encontrarnos con un grupo de 10 o 12 ciclistas más para empezar nuestro viaje en bicicleta hacia Túquerres, un pueblo colombiano que queda a unos 100 Km de Tulcán.

Durante toda la semana mi mamá había venido insistiéndonos que no salgamos ese domingo en particular; “cómo se les ocurre ir en bicleta hasta Túquerres justo el domingo de ramos, ahí ya se empieza la semanta santa, no creo que sea bueno hacer eso en un día santo” nos repetía. Mi papá, más práctico, le decía que ese día era perfecto para irnos en bicicleta por carretera porque justamente al iniciarse la semana santa el tráfico en la panamericana iba a ser mucho menor que en un domingo normal, lo cual significaba mayor seguridad para el grupo de ciclistas.

Empezamos nuestro recorrido y todo iba normal, de acuerdo a lo planeado. Cuando ya habíamos recorrido más de las tres cuartas partes del trayecto llegamos a un pequeño pueblo y rebasamos a una procesión de domingo de ramos que se dirigía hacia la iglesia local, luego de pasar a la procesión vi como algo brillante salía disparado de la llanta delantera de mi bicicleta; pensé que se trataba de una piedra o algo así, pero me equivoqué, en realidad era el perno que sujetaba el freno delantero. Pocos segundos después el freno cayó entre los radios de la rueda delantera causando que la bicicleta se frene,la parte trasera se levante (algo así como un “volantín” pero con toda bicicleta”) y mi cabeza se estrelle contra el pavimento.

Un momento después me encontraba boca arriba sobre la carretera gritando como desesperado y con un montón de gente con ramos alrededor mío. Cuando pude reaccionar me di cuenta que estaba gritando sin sentido, no me dolía nada, entonces deje de gritar y me incorporé rápidamente. Mi papá me llevó al centro de salud del pueblo para que me revisen; aparentemente el golpe no era de gravedad gracias a la protección que me brindó el casco que llevaba puesto. La bicicleta no estaba en condiciones para poder utilizarla y regresar montado en ella a Tulcán así que llamamos a un tío para que nos vaya a recoger, advirtiéndole que no le vaya a decir nada a mi mamá.

Una vez en Tulcán mi papá tuvo que escuchar el “te lo dije” de mi mamá: “ya vez, yo te dije que no salgan el domingo de ramos. Ahí está el castigo, el Phantom se pudo haber matado”.

Durante la semana que me duró la hinchazón del lado izquierdo de mi frente y el morado-negro-verde debajo de mis ojos pensé mucho en eso del “castigo” que mi madre mencionó; desde entonces no me volví más católico pero si más supersticioso.

¡Feliz cumple Big Logger!

Si señores, Big Logger cumple un año de cyber-existencia. Cuando, a través del blog de Blue, llegué a Big Logger lo último que me imaginé es que después de 8 meses (cuando llegué Big Logger ya tenía casi 4 meses “funcionando”) yo seguiría entrando casi a diario a ese sitio.

Y es que tanto me gustaron los posts de Sisterdeath, Dr. Ho y La Nieta de la Dama de la Hamaca (el “team” original de Big Logger) que tuve que empezar a ver el famoso reality para poder seguir de cerca los temas tratados en el frontpage y las discusiones que se formaban en las cajitas de comentarios y en el foro.

Una vez terminado el reality, sin Big Brother al que criticar, el weblog cambió de rumbo. Muchos lectores dejaron de entrar cuando esto pasó; se disminuyó el número de visitas pero la calidad del contenido de los posts se mantuvo como siempre: con un nivel muy alto.

Sin lugar a equivocarme puedo asegurar que Big Logger ha marcado un hito en la historia de los weblogs ecuatorianos: ha conseguido una cantidad increíble de visitas, el contenido es de alta calidad, los weblogs que hemos aparecido a partir de esa bitácora nodriza cada vez vamos en aumento y tiene algo parecido a la KISS Army: la comunidad “logger”.

Hay tanto que decir sobre Big Logger y sobre los loggers pero me alargaría demasiado así que solo voy a terminar con un ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! para el mejor weblog made in Ecuador.